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Last Updated on abril 16, 2021 by Elizabeth Minda-Aluisa


Cada 14 de abril se conmemora el Día Mundial de la Enfermedad de Chagas, una de las muchas enfermedades zoonóticas desatendidas. Este día se celebró por primera vez el 14 de abril de 2020, tras la aprobación y el respaldo recibido por la Asamblea Mundial de la Salud en la OMS en mayo de 2019.

El Día Mundial del Chagas busca, este 2021, dar visibilidad y atención a esta enfermedad y elevar el nivel de conciencia en todos, sobre la importancia de mejorar la detección precoz, ampliar la cobertura del diagnóstico y mejorar el acceso equitativo a la atención clínica de Chagas.

¿Qué es Chagas?

La enfermedad de Chagas, también llamada tripanosomiasis americana, es una enfermedad potencialmente mortal causada por el parásito protozoo Trypanosoma cruzi.

Esta enfermedad tiene dos fases. Inicialmente, la fase aguda, la cual se caracteriza por la circulación en el torrente sanguíneo de una gran cantidad de parásitos, trayendo como consecuencia síntomas mayormente leves y no específicos, como fiebre, dolor de cabeza, agrandamiento de ganglios linfáticos, palidez, dolores musculares, dificultad para respirar, hinchazón y dolor abdominal o torácico. Esta etapa dura unos dos meses después de contraerse la infección.

Durante la fase crónica, los parásitos permanecen ocultos principalmente en el músculo cardíaco y digestivo. Hasta un 30% de los pacientes sufren trastornos cardíacos y hasta un 10% presentan alteraciones digestivas (típicamente, agrandamiento del esófago o del colon), neurológicas o mixtas. Con el paso de los años, la infección puede causar muerte súbita por arritmias o insuficiencia cardíacas progresivas, como consecuencia de la destrucción del músculo cardíaco y sus inervaciones.

Sobre la transmisión

De los 39.000 nuevos casos anuales, la inmensa mayoría (30.000 aproximadamente) ha contraído la infección por el insecto que transmite el Chagas, es así como el principal mecanismo de transmisión en el hombre es vectorial, por hemípteros hematófagos de la Subfamilia Triatominae.

El nombre común de estos vectores puede variar según las regiones: vinchuca (Uruguay, Paraguay y Argentina), chipo (Venezuela), chinche (Colombia y Panamá), chirimacha (en Perú), y barbeiro (Brasil), chinchorro (Ecuador), entre otros.

Como lo menciona Anita Villacís, Investigadora del Centro de Investigación para la Salud en América Latina (CiSeal), en su artículo “Diversidad de triatominos en el Ecuador“, la importancia de los Triatominae en la Salud Pública radica en su condición de ser insectos transmisores de la Enfermedad de Chagas, tanto a nivel silvestre como en los hábitats peridomiciliar y domiciliar, donde está presente la interfaz humano-animal. Muchas de las especies de Triatominae se encuentran en ambiente silvestre asociados a ecotopos selváticos relacionados con hospederos vertebrados, ocupando nidos de mamíferos y aves.

Estos insectos infectan personas expuestas a su picadura, al depositar sus heces infectadas en heridas de la piel o sobre mucosas. Otras modalidades de transmisión son transfusional, congénita, transplante de órganos o vía oral.

Datos y cifras

  • Con una incidencia anual de 30.000 casos vectoriales en la región de las Américas y 9.000 recién nacidos infectados durante el embarazo, la enfermedad de Chagas afecta a unos 6 millones de personas y provoca, en promedio, alrededor de 12.000 muertes al año.
  • La infección por Trypanosoma cruzi se puede curar en un 100% si el tratamiento se administra en las etapas iniciales de la enfermedad.
  • Se calcula que alrededor de 70 millones de personas en las Américas viven en áreas de exposición y están en riesgo de contraer esta enfermedad.

¿Qué debemos hacer?

Desde principios de la década de los 1990, los países afectados por la enfermedad de Chagas, principalmente aquellos donde la enfermedad es endémica, se organizaron para dar una respuesta de salud pública de manera conjunta.

En 2005, la Organización Mundial de la Salud (OMS) reconoció que la enfermedad de Chagas era una enfermedad tropical desatendida. De esa manera se gestionó para hacerla más reconocida en la escena internacional y se comenzó a luchar para dar a conocer mejor la enfermedad, asistir mejor la sociedad y aumentar el compromiso político para resolver los problemas relacionados con el Chagas.

De igual manera la OMS ha estimulado la investigación y desarrollo científico relacionado con la prevención, detección y atención integral. Fortaleciendo el diagnóstico, los tratamientos, así como los aspectos sociales e instrumentos de información, educación y comunicación.

Para lograr el objetivo de eliminar la transmisión de la Enfermedad de Chagas en territorios donde, sobre todo, es endémica, debemos sensibilizar sobre la enfermedad a las poblaciones afectadas, fortalecer los sistemas de vigilancia epidemiológica y, sobre todo, visibilizar esta enfermedad.

No permitamos que siga siendo una enfermedad desatendida, la cual golpe duramente las poblaciones rurales de nuestro país.


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Elizabeth Minda-Aluisa